Somos un grupo de promotoras de Turismo Carretera de Argentina y necesitamos confesarnos urgentemente; tal vez así, radicada nuestra denuncia ante el padre celestial, nos crean lo arrepentidas que estamos. En este momento estamos escondidas en el motorjoum, con una horda prendida fuego conformada por un gomero, un piloto perdedor y 30 más que no viene al caso detallar, tratando de abrir la puerta a punta de barreta... el desenlace es inminente, nuestra única salvación es esta noutbuc: ocurrió lo siguiente, tipo, no nos va a creer, pero nosotras tenemos que levantarnos muy temprano para venir a estos lugares, algunas hasta no duermen y vienen directo desde sus obligaciones sociales, lo cierto es que hoy mientras transcurría la carrera y todos estaban entretenidos mirando los monitores estábamos muy aburridas…, bostezando…, esperando… y la necesidad (madre del ingenio) nos llevó a improvisar unas hamacas paguayas con unas cubiertas que encontramos tiradas por ahí… el sol de la mañana… el calorcito… nunca imaginamos que esto sería algo malo… tan malo… Cuando el piloto que promociona una de nosotras entró en medio de la carrera a boxes para un cambio de cubiertas se desencadenó la tragedia: las cubiertas, casualmente eran las que nos estaban meciendo en ese momento. El gomero olió el caucho virgen y grito: ¡Están ahí! ¡No lo puedo creer! Y un tropel de enfurecidos mecánicos se nos vino encima llaves en alto, al grito de ¡Si serán perras!.
Por favor Padre, interceda, nuestros segundos están contados. La travesti que casualmente se encontraba maquillándose en el motorjoum está negociando por la ventanita trasera.
Firmado: Las promotoras y Mimí Latrabé
Hijas de …, me declaro incompetente. Mientras miraba la carrera, y lloraba por ver perder a mi piloto favorito que no salía de boxes, pensaba que quienes boicotearon esta carrera merecían el infierno tan temido… y resulta que son Ustedes.
Solo les resta rezar un “Fordhijo Nuestro”. Y recen... recen para que no las encuentre el gomero porque cuenta con mi bendición y mi perdón para darles un buen scciafo.
Y como yo siempre digo: “nada de café, nada de tabaco, nada de sexo, para llegar a Dios yo soy el nexo”. Amén.











