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lunes, 25 de julio de 2011

Camarada Dimitri Karrposoff. Guayana Francesa, agosto de 1958

Seguimos decodificando el chip con las misiones del temerario Camarada Dimitri Karrposoff, agente secreto de esta Isla y miembro del estaf de esta Revista, para deleite de los lectores e instrucción de los aspirantes a espía secreto:

El caso comienza con una aparentemente inofensiva celebración: Reconocimiento a la Trayectoria.

De las pocas fotos tomadas por el mismísimo Dimitri: se trataba de un homenaje que el Sindicato Unico de TRAabajadores Secretos, Telecomunicadores y Espías (SUTRASTE) le hiciera en vida a este héroe anónimo.
Sin embargo lo que él creyó era una celebración en su honor, con entrega de cocarda y un viaje a las Guyanas Francesas, resultó ser sencillamente una maniobra para hacerle conocer su nueva misión sin despertar sospechas (ni siquiera las propias).
Pero cuando la limosna es grande hasta el santo desconfía. En el waterclóset del avión que lo llevaba al Caribe, Karrposoff desguazó minuciosamente la cocarda, hallando un minúsculo papirito. Al desenrollarlo y rociarlo con jugo de medio limón (que siempre porta en el bolsillo, como buen espía) leyó en tinta invisible: "Guyanas Francesas. Stop. Infiltrarse en Campeonato Internacional de Caza de zarigüeya orejiblanca (Didelphis imperfecta). Stop. Inminente sabotaje y atentado múltiple en inauguración. Stop. Próximo contacto: en tapa del "Journal de Guyane". Stop"
Apesadumbrado, se deshizo de su traje de baño, ojotas y protector solar arrojándolos por la ventanilla del WC, y procedió a caracterizarse de Campeón Tirador Cazador, confeccionándose una chaqueta de Tiro con su perramus y tiñendo su peluquín.
Una vez en tierra, logró infiltrarse en el contingente de asistentes al certamen, asistiendo a la copa de bienvenida en un hotel céntrico de Cayena. Ya el lobby, solicitó los periódicos. En tapa del Journal de Guyane encontró la codiciada pista. Bajo el título "¡Bienvenue aux champions de tir!" divisó la siguiente fotografía que para el común de la gente podía ser una foto más. Dimitri, atento a la nomenclatura internacional de Lenguaje de Señas de Alto Espionaje, pudo descifrar un mensaje en clave que develaremos al lector no experimentado en códigos secretos:



Como todos ya habrán reconocido, se encuentran de pie los quince Campeones Internacionales del año 1957 rodeando a la actriz Sofía Loren, madrina del evento, quien se encontraba en Guyanas acogiéndose a esticto régimen hipercalórico para dar con el "physique du rol" para su próximo film "La fortuna di essere donna". 
Pero los cinco desconocidos que se encuentran en cuclillas, colados de último momento, están transmitiendo claramente un mensaje codificado con sus manos y actitud corporal, que cualquier espía o experto en neurolingüística que se digne reconocería al instante:
DE IZQUIERDA A DERECHA, ENCUCLILLADOS:
1 El caballero pelado de corbata azul se toma la muñeca izquierda en el clásico gesto de "La mano viene pesada".
2. El segundo en la foto, con pin de la Asociación de Caza Mayor en la solapa, gesticula: "Reuní toda la información".
3. El de solapas de corderito negro expresa "Esperá novedades".
4. El muchacho de lentes se toma los cuatro dedos de la mano que lleva el reloj, diciendo "Próximo contacto a las 4 hs".
5. El jovencito advierte "De no venir, minga quedás en el caso".

Puntualmente a las 16 horas, en la piscina del hotel, se le arrimaron por detrás tres tiradores, quienes le entregaron la dirección del lugar del atentado, retirándose a la carrera. 

Momento en que interceptan a Dimitri en la piscina. La imagen fue tomada por un veraneante palestino que prefirió resguardar su identidad, sorprendido por la actitud de los bañistas.

La prisa de los tiradores estaba justificada: el atentado estaba por perpetrarse a 3 kilómetros del lugar. Dimitri, ni lerdo ni perezoso, montó el primer marsupial que encontró en el lobby del Hotel, y a toda prisa llegó justo en el momento del Corte de Cinta Inaugural del Campeonato. Al instante descubrió la trama del atentado: una irreconocible Sofía Loren estaba siendo usada de señuelo, la cinta no era tal sino un cable conectado a altísima tensión que electrocutaría a todos los asistentes en el momento en que la tijera tomara contacto con el cobre del cableado. 


La primera en fallecer sería la señora esposa del Subprefecto (de tailleur color crema), quien daría el corte. Éste, una vez viudo, sería seducido por una falsa "Sofía Loren" que influiría negativamente en la política interna de Guayana Francesa, en favor del Imperio Austrohúngaro.
Dimitri Karrposoff saltó el cable en marsupial a la voz de "¡Arre!", lo que logró dispersar a la concurrencia, y en tiempo récord desactivó el cable. 

La confirmación del éxito de su misión la tendría en la tapa del periódico del día siguiente: bajo el titular "Grand adieu aux champions", se publicaba esta fotografía:

Parados pueden verse los campeones 1958 junto a Sofía Loren, quien para pasar desapercibida tiñó sus cabellos con parafina.
ENCUCLILLADOS:
1. El agente de la izquierda sonrie a las cámaras haciendo el gesto universal de "Final exitoso de misión secreta".
2. El segundo sugiere "¿Querés que te entregue una muñeca?.
3. El tercer caballero, fumando, le está diciendo "Estás hecho una brasa, papá". 
4. El anteúltimo, con mano derecha extendida (quien no es otro que un joven Marcello Mastroianni) le informa la hora en que acercarán una muchacha a Dimitri: "las 5 AM".
5.El último agente está haciendo un gesto obsceno con su dedo índice que no reproduciremos por respeto al pudor de nuestros lectores.

domingo, 28 de febrero de 2010

Camarada Dimitri Karrposoff. St. Moritz, Suiza, año 1956

Seguimos decodificando los microchips de nuestro camarada. Una vez más la sagacidad, la intuición y la suerte puestas sobre la mesa del destino en una jugada que pudo haberle costado la vida, anche el honor, a nuestro encargado de espionaje interno del estaf.

Se le indica a Dimitri que un grupo de Aliados resarcidos y nostálgicos querían reavivar el fuego extinto de la segunda guerra mundial, haciendo detonar el disco del popular “curling” para desatar una ola de inseguridad y de desconfianza generalizada, caldo de cultivo para justificar invasiones y ataques.
Esta vez Dimitri, caracterizado de pastorcilla caprina fan de Franz W. Waidhoffen (capitán del equipo nacional de Curling) se traslada a los Alpes Peninos, donde vive con un supuesto abuelo en la soledad de la montaña durante cuatro meses, y sólo asiste a los partidos de su “equipo favorito” debidamente embanderada. Nada se advertía desde el público, ni desde la lejanía, nada que hiciese sospechar algún movimiento fuera de lo esperado, todo transcurría con normalidad. Por tal motivo consiguió el puesto de porrista del equipo. Luego de ubicar las sesenta y siete cabras consumó el puesto, y en la primer semana de trabajo, alternando con todo el ambiente curlinero, logró detectar diálogos de ambigua interpretación. Sospechando hasta de su sombra, clavó la sospecha en el mismísimo Franz. W. Waidhoffen (en la foto, se lo ve en agachada).Dimitri nunca se equivoca: en efecto se trataba del agente de los aliados John Willson Herfer, el famoso agente norteamericano enviado a las misiones en Europa por su tez y sus rasgos nórdicos.
Con ardides seductores ganó la confianza del caballero, quien invitó a la caracterizada pastorcita y porrista a un night club de los más bajos fondos, Dimtri entabló un diálogo fluido con el falso austríaco sin levantar sospechas. El espía ruso rechazó innumerables copas durante cinco horas, viendo beber al yankee hasta que su pulso se aflojó y logró desprenderle del puño una misteriosa bolsa de nylon, con la que disimuladamente fue hacia el baño de damas. En la bolsa había ni más ni menos que una pesada granada de mano camuflada dentro de un disco de curling. De más está decir que Dimitri, master en desactivación de explosivos, dejó al artefacto “obsoleto” en un abrir y cerrar de ojos. Habiendo terminado su labor por aquella jornada, volvió a la barra a tomarse todo lo que antes había visto pasar, y más, para festejar el éxito de su misiónEl relax duraría poco: junto con la cuenta, el barman le alcanzó un mensaje cifrado, ordenándole que coja el primer vuelo hacia Sevilla, España, caracterizado de torero.
Así lo hizo, y ya en tierra ibérica el propio maletero lo llevó hacia el Monte del Baratillo. Lo esperaba su contacto en la Plaza de Toros de La Real Maestranza de Sevilla, para entregarle una parte de la información sobre la próxima misión: la otra mitad de los datos estaba en poder de un camarada anónimo, quien la arrojaría durante la corrida de ese día. Dimitri no sabía en qué momento y bajo qué forma le llegaría esa información, así que por vez primera se enfrentó al desafío de torear frente a una plaza colmada. A pesar de su maestría con el capote, la bravura de aquel toro no le daba respiro para estar atento a la señal desde los palcos. Transcurrida media hora, y ya con el animal a punto de ser estoqueado por la aorta, un destello le encandiló la vista. Desde un costado del Palco Real, un sujeto con un espejo en la mano derecha y un pequeño paquete envuelto en un pañuelo de seda, le hizo señas para que se acerque.Dimitri extendió su montera, dentro de la cual cayó el paquetillo, y perdonándole la vida al toro, le besó la frente en un hecho que hasta hoy se recuerda, y se retiró entre olés y rosas rojas, en su impecable traje de luces y con paso gallardo, que no delataba los litros y pico de vodka de la noche anterior.

sábado, 12 de diciembre de 2009

Camarada Dimitri Karrposoff. Buenos Aires, Junio de 1999

La primera y única nota periodística de Dimitri K.
Contratado como notero de esta revista, se lo envió a cubrir una manifestación del "Sindicato de pasteleros y obreros del chocolate negro, blanco, en rama, amargo, semiamargo, relleno y afines". Pero lo que debió ser una cobertura de una tarde convirtióse en una misión de alto espionaje, ya que nuestro amigo Karrposoff, no pudiendo con su genio y como es su costumbre, concurrió caracterizado de operaria turno noche. Para no despertar sospechas, Dimitri se vio obligado a noviar con un compañero de sector durante más de 5 meses, fingir un atraso, simular un embarazo, y con el dinero obtenido para la supuesta interrupción del mismo, tomó el 86 a Ezeiza (con su nueva caracterización de participante en Congreso de Imitadores de Elvis Presley, representando a Costa Rica) y compró un pasaje en el primer vuelo a Sri Lanka para resolver otro caso, que oportunamente verá el lector en estas páginas.
Pero volviendo al debut del Camarada Karrposoff como periodista, vale la pena transcribir y recordar el texto de la antológica nota:

Los trabajadores de Felfort denuncian:
“Nos quieren sólo por el muñeco”

Embanderados bajo el lema “Nos quieren sólo por el muñeco” los trabajadores de Felfort, sector “chocolate artesanal”, área “Chocolatín JACK”, realizaron un paro general con movilización, el pasado 3 de junio. Los mismos marcharon desde Almagro hasta la Plaza de los dos Congresos, donde hubo un acto en repudio a la situación laboral que atraviesa el gremio. El paro tuvo un total acatamiento. Según datos suministrados por la policía federal, participaron de la marcha 500 trabajadores. Durante el acto se leyeron adhesiones y se escucho la palabra del delegado del área, quien resumió la realidad en estos términos “…los consumidores están cada vez menos exigentes, están. Ya ni les interesa la calidad del chocolate. La fábrica nos contrató exigiendo alto nivel académico, y resulta que ahora nos quieren sólo por el muñeco. Esta situación se ve reflejada en nuestros salarios”.
El acto concluyó pasadas las 19 hs. y la desconcentración se realizó sin disturbios.Faximil del microchip que continuamos decodificando. Esta es la imagen de la nota, en la pagina central del número 4 de la revista "Agarrame que lo mato", allá por juio del `99.

lunes, 12 de octubre de 2009

Camarada Dimitri Karrposoff. Buenos Aires, mayo de 1982

Seguimos decodificando los microchips de nuestro camarada. En esta oportunidad, una investigación que hiciera en exclusiva la Escuela de Espionaje C.D.K. allá por los primeros años de la década del `80.

LA MISTERIOSA DESAPARICIÓN DE EL MONAGUILLO:
En este frío mes de mayo se cumplen dos años de la penosa sucesión de hechos que desembocaron en la misteriosa retirada del simpático monaguillo, cuya angelical imagen acompañó durante décadas los desayunos y sobremesas de la familia argentina.
Los memoriosos recordarán aquel rostro tierno del querible monaguillo que engalanaba el envoltorio del conocido café.
También recordarán que cierto día su semblante rebosante de salud y pureza comenzó a desmejorar; parecía estar pidiendo ayuda con su mirada extraviada. Sus padres, notablemente preocupados, llevaron al menor a los mejores especialistas de la salud, con el fin de identificar el mal que consumía al pequeño. Con los nudillos gastados, tras cuatro meses de golpear puertas, la empresa cafetalera le solventó un viaje a la isla de Cuba (aún no se conocía AQLM Áilan) en donde los mejores especialistas en diagnósticos precisos no tardaron en sentenciar a coro, con sólo observar su semblante ojeroso: "¡Cafeinómano, chico!", diagnóstico confirmado por los numerosos estudios que luego le realizaron los galenos caribeños.

UN VIAJE DE VUELTA.
Ya de vuelta en nuestro país, los padres apartaron al niño de todo aquello que pudiera vincularlo con la empresa que promocionara su imagen y lo llevaron al Centro de Rehabilitación para Cafeinómanos (CENARECA), donde fue medicado y tratado convenientemente hasta su total recuperación.La metamorfosis lo dice todo (...lo que hace la mala yunta!)

viernes, 31 de julio de 2009

Camarada Dimitri Karrposoff. Ottawa, octubre de 1952

Seguimos decodificando el chip con las misiones del temerario Camarada, para deleite de los lectores e instrucción de los aspirantes a espía secreto:

Una peligrosa organización desviaba fondos de caridad provenientes de Senegal hacia el Reino Unido, con la complicidad del Cannadian Bank. Nuestro amigo debía burlar los estrictos (aunque hoy primitivos) sistemas de seguridad de la Institución para regresar el dinero a sus legítimos depositantes.
Desde el 2 de febrero del ´52, bajo la identidad de Arthur Mc Pindong, empleado contable de la tienda de montgomerys “Burn´s & Co.”, realizó diariamente los depósitos de la recaudación de esa supuesta empresa, para ganarse la simpatía de los cajeros y familiarizarse con las instalaciones del Banco cuya bóveda debía penetrar.
Así fue como trabó amistad con el cajero George W. Crush, quien en un clímax de confianza le reveló orgulloso la localización y eficiencia de los láseres ultrasensibles al movimiento.
Momento en que George W. Crush se jacta ante "Mc Pindong" de conocer al dedillo el sistema de seguridad del Cannadian Bank.

Para sortear esas líneas invisibles sin ser detectado, tendría que llevar al límite la respuesta elástica de su cuerpo. Con este cometido, Dimitri Karrposoff se inscribió en un curso intensivo vespertino del National Ballet Ellongation, recibiéndose al cabo de seis meses con medalla dorada bajo el seudónimo de Pavel Boris Dimitroff, supuesta joven revelación de la danza rusa, y rechazando numerosos ofrecimientos para presentarse en teatros de Europa del Este y Broadway.
"Pavel Boris Dimitroff" en su examen de graduación del National Ballet Ellongation.

Paralelamente, Dimitri continuó depositando efectivo y cultivando la relación con el cajero, esperando agazapado que Crush boquease el número maestro de la combinación de la bóveda. Finalmente en la noche de acción de gracias, en un night club ottawino, George W., notablemente en copas, deslizó la contraseña en un piropo al descuido dirigido a una copera: “Baby, give me the FRJJ64358EOD of your heart”. Nuestro agente grabó la contraseña en su memoria, mediante reglas mnemotécnicas que no podemos revelar. Esa misma madrugada, dejó al alcoholizado Crush abrazado al buzón de su domicilio y se dirigió sin perder tiempo al Cannadian Bank, portando el manojo de llaves del cajero. Atravesó las puertas una a una, sorteó los láseres invisibles, introdujo la anhelada contraseña e ingresó a la bóveda.
Observe el lector: el bulto que se advierte tras las rejas no es otro que nuestro agente en plena acción registrado por las cámaras de seguridad de la institución bancaria.

Dimitri tomó el dinero sustraído y ganó la 1st. Avenue a toda carrera hacia el puerto, donde despachó los fajos de billetes disimulados dentro de cajas de exportación de ceniceros de madera. El camarada Karrposoff abandonó el país en el mismo buque, en el mismo cargamento, en las mismas cajas, alcanzando una contorsión cercana al 98% en la zona lumbar.

Bajo el valijón de cuero se observa una enorme tensión en las lingas de la caja: en su interior el paciente Dimitri aguarda ser despachado. El agente aduanero, luego de constatar la regularidad de la documentación presentada, dió luz verde al cargamento.

Tras varias semanas en altamar, nuestro agente arribó a la Bahía de Madang, Nueva Guinea. Pero esa ya es otra misión.

viernes, 22 de mayo de 2009

Camarada Dimitri Karrposoff: tres al hilo!

Publicamos tres misiones al hilo de nuestro arriesgado espía secreto:

Málaga, España. Enero de 1947:
Una misión que puso el pellejo y la integridad moral de Dimitri en constante peligro.
El espía franquista Vicente Ramírez de la Concha orquestaba un atraco. Dimitri, caracterizado de rubia despampanante, debió ganar su confianza, embriagarlo, y enamorarlo, para que el desprevenido desembuche día y hora del asunto. El mayor obstáculo fue el facto tiempo: Karrposoff contaba con tan sólo 90 minutos.
No necesitamos aclarar que logró su objetivo y se retiró del Centro de Convenciones con "el dato" y el honor impoluto con que ingresó.
En el centro de la fotografía: el camarada Dimitri, caracterizado. A su derecha (dónde si no) Vicente Ramírez de la Concha, alcanzándole un trago largo.


Estonia, ex URSS. Abril de 1959:
Nuestro amigo debe ingresar a la oficina de ahorro local para investigar sobre el irregular desvío de fondos hacia países bálticos. Con su ya clásica caracterización de "señorita recatada" ocupó un escritorio bajo el nombre de Livia Hansa, observando cada movimiento y tomando nota de cada situación sospechosa, detrás de su montaña de papeles.
El resultado fue otra impecable investigación donde se recuperó cada centavo, se detectó a la empleada traidora, y el camarada Dimitri recibió una propuesta formal de casamiento de su jefe.
Imagen capturada por las cámaras de seguridad de la institución: a la derecha, Karrposoff sentado en su escritorio; de pie, su jefe.

Recife, Brasil. Agosto de 1963:
Karrposoff se infiltra en la lavandería local "O pasarinho" caracterizado de empleado raso gay y luego asciende. Gana el cargo de supervisor de envíos, un puesto clave, ya que los rumores indicaban que desde ese lugar partía documentación ultrasecreta entre los pliegues de las sábanas y toallones playeros a países asiáticos, que comprometía al gobierno del país hermano.
Nuestro héroe, contratado especialmente por la Honorable Camara de Diputados Brasilera, entregó un informe minucioso al cabo de tres semanas en el cual confirmó las sospechas.
Fotografía tomada con teleobjetivo, a 1.530 metros de distancia: Dimitri de traje, tomando notas en su libreta.

lunes, 11 de mayo de 2009

Camarada Dimitri Karrposoff. Praga, primavera de 1968

Praga, Checoslovaquia. Primavera de 1968:


Una misión que puso en grave peligro su salud: durante tres semanas realizó tareas de contraespionaje en una esquina céntrica de Praga, caracterizado como vendedor de Salchichón de Moravia. En la fotografía puede verse el momento en que, caracterizado de manifestante chapita, pasa información a su contacto en la resistencia checoeslovaca.
Antes de partir hacia su próxima misión debió ser internado para desintoxicarse de una accidental sobredosis de chucrut.

lunes, 20 de abril de 2009

Camarada Dimitri Karrposoff. Nápoles, otoño del ´59

Inauguramos la Sección de Espionaje del Camarada Dimitri Karrposoff con la publicación de una de sus misiones más peligrosas:

Nápoles, Italia. Otoño de 1959.
Una arriesgada misión de Dimitri Karrposoff, acorralado en un hotel céntrico tras ser descubierto por la mafia napolitana. Karrposoff, dando muestras de su ingenio, saca de su baúl una peluca femenina y unas medias can-can sin vello e improvisa un disfraz de suicida. Luego de saltar a la loneta de los bomberos, se pierde entre los curiosos, salvando heróicamente su pellejo.

domingo, 29 de marzo de 2009

¡Oshtiash! ¡Qué bagayo!

Como todas las mañanas Efraín Garrido Lagunilla, nuestro portero, abrió puntualmente la cancel de la Redacción a las 5 de la matina. Barría comprometido con la tarea cuando topóse con un bagayo de dimensiones considerables, que contenía una nota mecanografiada que rezaba:

Acá les envío el único Chip Prrocesatorrr Dimitrri -CPD-
Constrruído clandestinamente en mi rrefugio de Sevastopol.
Intrrrudúzcanle el micrrrochip que encontrrarrrrán en el depósito del baño de la RRRedacción, contiene imágenes de mis misiones más arrriesgadas.
Tengo celularrr perro no puedo rrrrevelarr el númerro.

Un abrrazo clandestino
Camarrada Dimitrri Karrposofff
P.D.: Mi meil es: disimulensoydimitri@gmail.com



Bastante trabajoso fue el desempaque, pero así luce en la Redacción el flamante CPD, a la izquierda de nuestra prensa (sí, lector, en el estante reposa orgulloso uno de los tantos Martín Fierro de madera obtenidos por esta Revista):

Sólo nos queda meter mano en el depósito para recuperar y decodificar el microchip del Camarada, y sin más trámite comenzar a publicar sus misiones en estas páginas.