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domingo, 13 de septiembre de 2009

"¿Escuché gil? ¿Gil a mí?"

Hubiera sido una entrega más... pero el factor sorpresa nos embargó:
Como todos los días 5 de cada mes el pueblo todo se dió cita en la plaza de Marzo para recibir las esperadas revistas Agarrame que lo Mato.
Lo que marcó la diferencia fue que en esta edición la revista trajo abrochada en la esquina superior derecha una empanada de tararira, con motivo del festejo del mes del equinoccio (para los nuevos lectores: durante todo el mes de setiembre, todos los años, celebramos en la isla el antedicho suceso).
La reacción fue inmediata cuando el primer lector mordió su empanada:
-¡Esta empanada es de coco! ¡Qué tararira, ni tararira!- Se quejó alguien por entre los concurrentes.
-¡A mí me tocó una de orégano, estoy re loca!- dijo una suegra que nos sobró del intercambio cultural de bichos bolita.
-¡La mía es de kerosene!, ¡puaj, me arde el esternón!, ¡se me prende fuego el esófago!- gritó un laburante en cuero, que quedó en la Isla tras pedir la residencia en los festejos del primero de mayo.
Y comenzaron a sumarse de este modo las voces, así como las manos en alto con una empanada mordida. El grupo de defraudados fue en aumento, hasta que de común acuerdo comenzó a gestarse un círculo en cuyo interior quedaron Simba Kinte (Presidenta de la Primera Junta Nativa), Morena Bambú (Consonante de la Junta y repulgadora) y Lusaka Bongo (Vocal de la Junta y chef del pez Tilente).
No pasamos a las manos porque todos los concurrentes las teníamos ocupadas entre empanada mordida y revista; de todos modos Simba Kinte, rápida de reflejos como pocas, tomó las riendas de la situación y moderó un concienzudo debate con el fin de determinar la causa de semejante balurdo.

-A la final el problema es los repulgue, son. Son todas iguales, hasta que no le clavas un diente, solo dió sabe de qué estan reyenas, ¡pongalén una banderita y chau pinela! ¡Te pegas cada jabón...!- manifestó Dalmiro Elbleca, llevándose un aplauso cerrado.
-¿Vos fumaste patero, gil? ¿Qué te pensás? ¿Que le voy a poner banderitas a las empanadas? Digalén al caballero que no estamos alunizando, che...- le retrucó Lusaka Bongo.
-¿Escuché gil? ¿Gil a mí? ¿Querés que este gil te baje todos los... -Calma muchachos, el problema está en el repulgue, pero la solución también- terció Morena Bambú (ovación cerrada), siendo levantada al instante en andas por la concurrencia masculina, mientras se tapaba las partes y gritaba: “bajemén que se me rajó el taparrabo”.

Mientras la señorita Bambú se acomodaba la ropa, Serafin O. Eltrasso gritó fuera de sí:
-¡Me vino! ¡Me vino! ¡Me vino la inspiración!!!- Y todos nos acercamos para ver cómo terminaba de esbozar en la arena, a dedo alzado, dibujos de distintos tipos de repulgues -Acá lo tienen, ¿qué les parece? ¡Un auténtico nomenclador de empanadas! (segunda ovación cerrada).
Con la imagen de aquel nomenclador grabada en la retina nos encolumnamos hacia “El Pez Tilente” donde un puñado de voluntarios, capitaneados por Morena Bambú, repulgó y horneó las primeras 54 docenas de empanadas bajo normas de el nuevo nomenclador único de empanadas.
Durante el tiempo de espera, Simba Kinte era reporteada por esta revista y entre otras cosas nos decía:
-Hemos sido testigos presenciales del nacimiento del Re.Na.Re.Em. (Registro Nacional de Repulgues de Empanada). Serafín será el encargado de realizar el dibujo que acompañará el panfleto explicativo del NOMENCLADOR ÚNICO DE REPULGUES DE EMPANADAS, vigente en todo el territorio de AQLM Áilan y presente en todas las cocinas de esta isla. Uniformar el repulgue era una necesidad, hoy es una realidad hecha posible gracias a la puesta en común acuerdo de todos nosotros y recuerden: a partir de hoy, si ponen en circulación empanadas con repulgue no registrado, incurrirán en un delito: el abuso deshonesto. Respeten y hagan respetar los repulgues, para volver a confiar en la empanada...


Presentamos en exclusiva la primera fuente, repulgada a modo de ejemplo por la mismísima Morena Bambú:


A excepción de la empanada de orégano, repulgada por el Ing. Agr. Varela, responsable de la plantación de dicha hierba:


A continuación publicamos las empanadas "referente" que en adelante regirán nuestros repulgues diarios. Las mismas serán embalsamadas y exhibidas en una vitrina del “Pez Tilente”:

EMPANADA DE TARARIRA:


EMPANADA DE MORSA:


EMPANADA DE KEROSENE (se aconseja no bajar con vino patero y comer a más de 2 mts de fogón):


EMPANADA DE COCO:


EMPANADA DE BICHO BOLITA (prohibida en el territorio todo de AQLM Áilan):


EMPANADA CAVERNÍCOLA:


EMPANADA "SAN AGARRAME":


EMPANADA GALLEGA (diseño de Efraín Garrido Lagunilla):


EMPANADA N.E.G.R.A.:


EMPANADA DE VINO PATERO:


EMPANADA DE ORÉGANO:


Lector, donde quiera que usted viva: no vaya a creer que por estar lejos no puede acogerse, pídanos el nomenclador al 4-53. ¡Buen provecho!

miércoles, 18 de marzo de 2009

¡Volvieron los taripanes!

¡Reabrió El Pez Tilente este mediodía, para no volver a cerrar!
Lusaka Bongo apareció como se fue, con el mismo taparrabos, arrastrando los pies por Palmera Cocotera y con mirada esquiva. Sin hacer ninguna declaración, pese a verse rodeado por una horda de parroquianos que lo increpaba duramente, dió dos vueltas de llave al candado y entró a la pescadería.

En exclusiva lo entrevistamos mientras frotaba el trapo rejilla contra el mostrador. Esto nos dijo:
- Lusaka, queremos hablar a taparrabo quitado. Sepa que le creemos todo y respetamos lo que vió y lo que cuenta.
- Vean, chicas, seré breve porque tengo esta montaña de tarariras para descamar. Esa madrugada yo estaba sólo, acá, cuando el mismísimo Omar Garito entró al boliche, se acodó como si nada en la barra, me pidió un taripán completo y re depente salió por la misma puerta que entró. Ah, y una cosita que no si decirles por decoro, Omar estaba como dios lo trajo al mundo. Lo corrí, aunque al principio pensé que estaba alucinando, como se fue tan rápido... Pero sus huellas no mentían: era el Omar. Cómo no lo voy a conocer, si de purrete jugaba acá en la puerta. Y les digo más, disculpen, ¿no? pero estaba con todo al aire, ¿me explico?
- Sí, sí, ya lo dijo, desnudo.
- Bueno, no lo quería decir por respeto a las damas aquí presentes.
- Perdón que interrumpa, pero ¿ya sale el taripán?
- Cinco minutos. Bueno, pibas, no tengo más nada que decir, acá hay hambre.
- Gracias por la nota, Lusaka.
- Chau.
- Chau.

Al salir de El Pez Tilente, un viento nos fileteó la nuca. La esquela que transcribimos a continuación se clavó en la puerta del boliche, quién sabe desde qué ángulo:

Perrrdón porrr irrrumpirrr de esta violenta manerrra. Quise investigarrrr porrr mi cuenta y fui a las fuentes. Interrrrogué a la hechicerra Lomé y en trrance me dijo lo que sigue:
Lusaka no inventa ni miente. Omar está entre nosotros.
Un abrrrazo clandestino. D.K.



Debimos sospecharlo: el autor no era otro que el camarada Dimitri Karrposoff, caracterizado de infante de la salita Hijos del Rigor de la Guardería local.

domingo, 15 de marzo de 2009

¡...Por las barbas de mi morsa!

Era una mañana como todas en AQLM Áilan.
Efraín había barrido la Redacción, como todos los días.
Los nativitos se arremolinaban en la terraza de la Redacción, como todos los días.
Cada cual se dirijia a su faena, como todos los días, pero algo no estaba en su lugar... Lusaka Bongo no se encontraba en su puesto de la pescadería El Pez Tilente y un sinnumero de nativos comnenzaba a juntarse. Mientras quienes acostumbrados a recibir su tararira al paso seguían llegando desde todos los rincones de la Isla, crecía la sorpresa al encontrar el mostrador vacío, y aunque esperaron pacientes unos minutos Lusaka no llegaba, por lo que más temprano que tarde tomaron la decisión de salir a buscar al ilustre desaparecido.
Seremos breves: el hombre estaba a pocos metros de El Pez Tilente, abrazado a una palmera datilera, blanco como el papel y temblando como una hoja. Al ver al gentío rompió el silencio exclamando "¡...Por las barbas de mi morsa!... lo ví..."

En ese momento llegó Malaika con un vaso de agua, luego el Ing. Agr. Santiago Varela le trajo un té de oregano, la psiquiatra Romero acercóle un ribotril, Dimitri le convidó un trago de su inseparable petaquita de vodka, la venerable Luanda Lomé le preparó una infusión de ruda macho, Kinshasa Dakar le trajo una damajuana de patero añejado y el abuelo le vació en la garganta siete cucharadas de aceite de hígado de tararira. Luego de tragar el ultimo sorbo, con la vejiga inflamada por el torbellino de brebajes que colmó su estómago, continuó: "¡Era él!, Omar pasó caminando por la puerta del boliche, me pidió un taripán y se fue... les juro que era él..."
Dicho lo cual, Lusaka Bongo dió media vuelta y se alejó, deambulando por los senderos isleños con la mirada perdida y murmurando "...¡Sií!...lo ví...".


Así permanece la puerta de "El Pez Tilente", con traba y candado. Para tristeza de sus habitués y parroquianos, la pescadería se encuentra cerrada hasta nuevo aviso. (Obsérvese la congoja en el rostro de la madre de Omar Garito, vecina del establecimiento)