Tal vez les resulte extraño encontrarme en este nuevo rol de columnista, pero es una asignatura que tenía largamente pendiente, muy esperada por quienes cada noche se acercan a chamuyar a la barra. Mientras les preparo un trago buscan de mis labios la experiencia que la noche y los años han grabado en mi memoria.
Sí: esta barra es mi vida, y es un mundo.
Desde aquí me ha tocado ser asesor sentimental, niñero, médico, abogado, enfermero y revolucionario.
Aquí, de pibe (no me pregunten hace cuánto...) construí una pequeña mesa con troncos de palmera, y como un juego de niños comencé a convidar tragos a los vecinos que pasaban. Parece que les gustó, y se quedaron. Alguno, ya no recuerdo quién, empezó a marcar un ritmo pegadizo sobre los troncos. Otro cantó. Se armó el bailongo y así, improvisadamente, nació lo que hoy es la Buat isleña.
Desde aquí vi contonearse en la pista de baile a una joven y bella turista sueca, con quien tras esta barra, en una inolvidable madrugada de placer, concebimos una niña que vió la luz isleña una cálida tarde de diciembre del ´89 y sobre esta misma barra: mi pequeña Malaika.
Tras esta barra me comprometí con la lucha isleña, en la primera reunión del N.E.G.R.A. –Nativos en Guerra Revolucionaria Alzados- realizada clandestinamente en esta Buat, y aquí fui elegido por este pueblo como Secretario de la Junta Nativa de Agarrame que lo mato Áilan.
También aquí, queriendo innovar en la coctelería, inventé el clericoco.
Hoy que nuestro Vino Patero se exporta al mundo todo, varias cartas llegaron pidiéndome la receta del auténtico clericoco isleño.
Nobleza obliga, ahí va:
Clericoco
Ahuecar un coco recién bajado.
Llenar las ¾ partes de su capacidad con Vino Patero isleño.
Incorporar la pulpa del coco en juliana, 2 cucharadas de miel y un chorrito de jugo de limón.
Macerar durante 15 minutos.
Beber con una cañita ahuecada, y en excelente compañía.
Amigos: con esta primera publicación dejo inaugurada una barra virtual donde no faltarán las recetas de mis exclusivos tragos, las claves del levante, los mejores pasos para brillar en la pista y por supuesto toda la tecnología anti-resaca que desarrollé para que el disfrute no tenga fin.
Nobemo máquina. Salú la barra!
King Kenia