Tras cuatro años de espera, volvemos a disfrutar del deporte nativo por excelencia: en junio próximo comienza el Campeonato Mundial de Plancha "Sudáfrica 2010".
Con ocho grupos (vea el fixture) de Islas de diversos océanos y mares del mundo. Este deporte, practicado por hombres y mujeres de todas las edades y sexos, despierta pasiones incontrolables en nuestra Isla desde hace años.
Hoy, en “Un día en la vida de…”, pasamos una jornada con Uagadugu Zomba, el Primer Campeon a nivel mundial en esta disciplina. Como no queremos que pierda su día de entrenamiento, faltando tan poco para el Mundial, flotamos a su lado y le contamos cómo vive un ídolo popular en la cresta de la ola.
Una comitiva de esta Revista se apostó a la entrada de su caverna a las 3:22 de la madrugada, intentando pasar desapercibida. Pero Hermógenes, la morsa macho de Uagadugu y mascota oficial de nuestro equipo en el Mundial, comenzó a aullar al vernos, despertando a UZ que se nos apareció en bata y con los ojos entrecerrados:
-Muchachos, habíamos quedado a esta hora?
-No, era a las 6:10, pero estamos alistando la cámara y el grabador, inflando el gomón y terminando de charlar el enfoque de la nota.
-Macanudo, nos vemos en tres horas.
El ídolo entró seguido por Hermógenes. Sin embargo el mamífero marino, excitado por nuestra presencia, no paró de aullar, por lo que Uagadugu, ya peinado, con cara de resignación y en taparrabo olímpico, se acercó a tomarse las fotos de rigor y comenzamos la nota siendo las 4:44 en el gomón de exteriores, mientras el campeón se deslizaba lentamente por nuestro límpido océano.
Simba: -Uagadugu, hablanos de tus comienzos, ¿cuándo nació esta pasión?
UZ: - Mirá, te la hago corta: mi vieja me parió haciendo la plancha. Parece que el agua le aliviaba el dolor de las contracciones y ese día se fue a dar unos planchazos sola. Se quedó medio adormecida y en eso siente que le tocan el hombro: ¡era yo, que había nacido! ¡Imaginate mi vieja, no entendía nada!
Simba: -Qué alegrón que se pegó!
UZ: -Sí, cuentan que a esa altura ya se había congregado bastante gente en la playa, así tuve mi primera ovación…
Simba: ¡…toda una señal!
UZ: - Sí, totalmente. Y desde ese día no paré de dedicarme a la plancha, de luchar durante años por el futuro de este deporte y por el Campeonato Mundial que hoy es una realidad.
Simba: Y ahora en tu nueva faceta, como profesor universitario.
UZ: -Sí, mirá… Son esas cosas que no te esperás, esos regalos de la vida. Cuando el Omar me lo propuso, ni lo pensé: me tiré a la pileta de cabeza, y ahora cada vez hay más alumnos.
Magoo: - El talento para planchear viene de nacimiento o se puede aprender?
UZ: -Mirá, qué bueno que me lo preguntás, justamente hace días comenzó el cuatrimestre 2010 del Doctorado en Plancha Olímpica, en A.C.M.elO.G.T. Si vieras cómo vienen los alumnos, algunos nunca hicieron la plancha, otros jamás se bañaron! Y después de dos clases los avances ya se van notando. La plancha es un deporte noble, te da muchas satisfacciones. Eso sí se transmite, y lo más importante, que se enseña desde el primer teórico: el taparrabo no se mancha.
Simba: -Es toda una metáfora de la nobleza de este deporte…
UZ: -No creas, lo digo en sentido literal, a veces los nuevos planchistas tienen problemas graves de retención.
Simba: -Cambiemos de tema. ¿Cómo te ves en este mundial?
UZ: -¡Copa en alto, el cuello lleno de medallas y una multitud vivándome, como siempre!
Simba: -¿Te preocupa el tema de la edad? Ya tenés 44 años…
UZ: -No me asusta para nada. La verdad es que las nuevas generaciones no vienen tan aguantadoras, como ser, si me comparo con equipos de Islas candidatas a la copa, como ser los de Chipre, Jamaica o Martín García, los pibes no pasan de los 25 pirulos pero los doblo en resistencia!
Magoo: -¡Sí, qué espectacular! Vimos los videos en el playón del Cen.Cu.E.Ba.! ¡Ninguno aguantó más de cuarenta días, y vos estuviste cinco meses hacendo la plancha! ¡Cinco, eh!
Simba: -Lo que te valió la Clasificación al certamen.
Magoo: -Sí, ahí se vió claramente dónde está el aguante…
Hermógenes: -Ooouuuuuuuuuuuuuhhhhhhhhhhhhh
UZ (palmeándolo): -Mirá que aunque no lo crean, Hermógenes entiende todo. Es más, creo que si no fuera por él no hubiese clasificado. En un momento de las eliminatorias mi equipo técnico (N.d.R.: el Dr. Panderette y el Sr. Ullrico Ludwig Von Schlutter) había bajado a tierra a comprar puchos. Ahí me agarró una contractura en el omóplato que casi no la cuento. Y esta bestia, así como la ves, lo percibió y me masajeó con el hocico, mientras aullaba para alertar al médico. Cuando volvió el gomón, ya se me había pasado.
Simba: -Increíble! Contanos, ¿cómo es Sudáfrica? La cultura, la gente, el paisaje…
UZ: -Mirá, qué te puedo decir… llegué remolcado por Hermógenes, y entre los entrenamientos y la competencia no pude ni pararme. Dicen que es hermoso, si gano me tomo unos días para volver y caminar un rato.
Simba: -Hablás de caminar… cuánto tiempo te lleva recuperarte después de una prueba de resistencia?
UZ: - Mirá, la última vez estuve diecisiete días parado, es como que la articulación se desacostumbra y pierde elasticidad. Por suerte el pueblo agarrameño es solidario como pocos, nunca falta quien me lleve en andas o me alcance un taripán hasta casa.
Simba: -¿Y podés decirnos en qué piensa una planchista mientras ve pasar los días flotando en el océano?
UZ: -Sabés que se te pone la mente en un estado superior. Algunos lo comparan con la meditación, o con fumarse un orégano o tirarse a la pileta desde un undécimo piso: es una plenitud que te invade y te domina.
Simba: -Uagadugu, el pueblo quiere saber, ¿tenés alguna cábala?
UZ: -Mirá, lo único que llevo a las competencias es el taparrabo. Eso sí, siempre confeccionado por Kasai Nilo, y con piel de morsa fallecida de vieja. En la Isla, es lo que más se usa. Casi un uniforme.
Simba: -Convengamos en que lo popularizaste vos. ¿Se puede planchear con taparrabo de otro material? ¿De laicra, por ejemplo?
UZ: -Mirá, la laicra es excelente si uno quiere bucear, por ejemplo. Pero para flotar, es algo que te tira para abajo. En cambio la piel de animal te conserva la flotación, parece que entre los pelos se conservan micropartículas de aire que son las que ayudan a mantener la horizontalidad. Algunos usan taparrabo de cuero de vaca, otros de carpincho… para mí, a la morsa no hay con qué darle.
Hermógenes: -Ooouuuuuuuuuuuuuiihhhhhhhhhhhhh
UZ: -Sin ir más lejos, este taparrabo que tengo puesto está hecho con la piel del abuelo de Hermógenes.
Simba: -¿Lo vas a calzar en el mundial?
UZ: -¡Por supuesto! Simba, Magoo, Evelyn, les agradezco la nota. No les prometo leerla porque con el agua siempre se me corre la tinta de la Revista.
Simba: -¡Gracias a vos, campeón!
Magoo -¿Me firmás el teleobjetivo?
UZ: -Pero cómo no, máquina.